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Sisinni Carlos

 

Textos de artista

 

 Sisinni Carlos

Mendoza, marzo de 2007

«Antes de hablar de mi pintura , tengo que aclarar que después de ver, leer, oír hablar de arte, he descubierto que los puntos de vista son casi infinitos y cada cual toma los conceptos que están mas cerca del pensamiento propio. Haciendo un auto análisis, encuentro que el resultado de mi trabajo esta basado en la influencia de aquellos artistas y pensadores que de alguna manera han coincidido con mi forma de ver y reflejar el arte.»

SISSINI

«En primer lugar, la producción de cualquier artista esta relacionada directa o indirectamente con el lugar geográfico, su situación histórica, política y social, y aunque éste no se de cuenta, de alguna manera, el producto de sus trabajos es una consecuencia de su entorno, así haya tomado ciertos elementos técnicos o algunos conceptos de otros lugares. Por ejemplo F.Fader tomó elementos del Impresionismo y con esto reflejó su entorno.
Difiero de aquellos que opinan que hay artistas extranjerizantes por tener influencias de algunas tendencias que hayan nacido en otros lugares del planeta.

Pienso que los materiales que el artista toma para trabajar, ya sea el pincel, la piedra, la madera, la cámara fotográfica, un objeto cualquiera, su propio cuerpo, hasta un instrumento musical etc., inclusive hasta el mismo oficio que éste posea, son solo herramientas para poder expresar o representar, y no lo que le da valor a su obra, sino el resultado que con estos elementos logró. En otras palabras, si la idea o concepto que quiso representar se ve bien reflejado en la definición del trabajo. Con esto digo que no estoy de acuerdo con aquellos que piensan que una buena obra es aquella que esta bien solo cuando se resuelve con destreza y oficio, eso es solo la parte artesanal. »
«Retomando el tema de mi pintura, tengo que pensar tres etapas, entre las cuales hay una conexión, es decir, que no hay un cambio brusco entre una y otra, en lo que se refiere a la utilización de símbolos por ejemplo, algunos elementos que tienen que ver con la técnica, etc, que van variando de a poco hasta entrar en otra etapa.

Siempre dentro de la figuración en la primera: social; utilizo básicamente óleo sobre distintos soportes, tela, cartón, madera, chapa, etc., donde, trabajo con pinceladas divididas, con mucho color, a veces recurriendo a texturas ( en base a enduidos o utilizando mas materia) para producir una mayor vibración, y que los colores se superpongan y que debajo de unos, se puedan ver otros. Cuando hablo de pinceladas divididas, lo hago yuxtaponiendo los colores, con pinceladas a veces agresivas, lo cual le dan un carácter más expresivo. Quizás influido un poco por los expresionistas mexicanos.
Las formas de las figuras, son a veces estilizadas, recorriendo en algunos cazos el contorno de estas, con fuertes trazos para darles más carácter. Esto refuerza la temática, en la que abordo una crítica social, casi anecdótica, con espacios reducidos en el campo visual por la explosión de colores y de forma, recurriendo a elementos simbólicos que ayudan al contenido para expresar el mensaje. »

«en mi segunda etapa: irónica; la técnica se transforma, al óleo le agrego otros pigmentos, experimento con esmaltes, ferrites, cemento, pintura asfáltica, transferencias con barnices, etc. con diversos soportes, donde en algunos casos, dejo que el material de este se exprese por si solo en combinación con la pintura. Las pinceladas van dejando de ser tan divididas, aunque en partes del cuadro siguen teniendo incidencia. Los símbolos siguen teniendo importancia, donde el mismo símbolo es recurrente en distintos cuadros con diferente significado (por ejemplo el chancho o cerdo, clavos, corazones, en algunos cazos escribo frases sobre la pintura, etc.) acompaña todo esto a la temática que de alguna forma sigue siendo crítica pero ya desde un sentido irónico. Los elementos en el cuadro se van acotando, ya no hay tanta anécdota.»

 

 

Comentarios Críticos

 

Delecta. Cinco versiones plásticas

Salgo puedo afirmar con seguridad de estos artistas, es que son auténticos y, por lo tanto, comprometídos. Están abiertos a todas las culturas, son lúcidamente regionales y viven en estado de pintura. Nos enriquecen con su talento y diversidad y juntos conforman un baluarte de la plástica local.
Dar testimonio es cifrar en signos y símbolos, aquello que le ocurre a la sociedad en que se vive, con sentido crítico. Los cinco están metidos en la misma materia de las preocupaciones del hombre común, documentando su época y su lugar, dentro del occidente cristiano.
Hoy la belleza no es una aspiración ni una búsqueda, como ocurría en los clásicos, ni tampoco el destierro oprobioso a que la condenan algunas ‘vanguardias”, como igualmente todas las producciones comerciales o surgidas de situaciones terapéuticas. Para ellos, simplemente, es algo tácito, una sustancia subversiva, inherente a la obra de arte, menos edulcorada, más irónica, menos refinada, más grave, menos complaciente, más austera, más significativa. A los cinco les interesa encontrar la forma ideal del contenido y lograr una buena factura con una sintaxis del siglo XXI.
Sobre todo porque son artistas y, por lo tanto, más sensibles, padecen más que nosotros la injusticia, la violencia y la arbitrariedad de los poderosos que digitan el mundo. Por otra parte, la inoperancia del arte para producir una revolución, los abruma aunque no los paraliza. Saben, por experiencia, que hay algo esencial e ineludible: el poder de comunicación con los demás, de acompañados en su devenir, alertarlos, aleccionarlos y, que por la propia energía desplegada en cada cuadro, al menos, se puede desalentar a la loba estéril de la indiferencia y del hastío.
 

Andrés Cáceres.
Catálogo. Delecta. Bernal, Rodríguez, Murillo, Sisinni, Navaro. M.M.A.M.M. Noviembre 1005
Carlos Sisinni

 

Sisinni tiene la energía y el desenfado del rock. Quiere pintarlo todo, desde lo que no se ve hasta lo que imagina el personaje representado. Desde sus primeras etapas, con seres en came viva, pasando por sus niños solitarios, sus famosos cerditos, sus enigmas, sus figuras aterradas, desasosegadas o religiosas, hasta sus cuadros actuales, hay un ajuste en el color y un mayor detenimiento al idear el conjunto.
Su obra es compleja y completa (cada cuadro es una narración), expresionista y simbólica. Combina, como un taumaturgo, lo real y lo fantástico pero lo más sobresaliente, lo más logrado y personal son los climas. A veces, está toda la ingenuidad del niño que abraza al amiguito invisible, sin caer en la falsificación naif; a veces, surge la soledad más abyecta y en otras aparece esa sensación ambigua de los contrastes y las contradicciones existenciales, que él narra con total dominio, delineando situaciones y personajes con una sencilla simetría axial, interesado en el concepto y dejándose para su regocijo intimo, los fondos.
En ocasiones, recurre, como tantas veces lo hiciera Murillo, al estampado o, como Bernal, a la transferencia, pero en general resuelve el fondo con trazos espontáneos, ‘dripping’ y modulados, logrando que su dinamismo se contagie a la figura, por contraste o por empatía. Este modo de componer recuerda a las piezas musicales, con su melodía y su apoyo rítmico, mientras que el desborde cromático a que nos tenía acostumbrados, se ha ido atemperando, sin perder el carácter incisivo y acre que lo distingue.
Se sirve de guardas pero no sólo por completar el aspecto plástico, como en “Margaritas a los chanchos”, porque ahí las figuras de los cerdos tienen función argumental. Cuando busca el tema en la infancia, trae al presente, con fuerte nostalgia onírica, ese niño feliz que fue, conjugando realidad y espontaneidad. Justamente esos espacios aleatorios de sus fondos, climáticos y envolventes, son propicios tanto para atenuar como para acentuar la visión realista de las figuras, que tienen la virtud de mostrar, pero no exhibir sus llagas, sus dolores. En esto, Sisinni da cuenta de una plausible compasión por sus criaturas, sin por ello quitar vigor expresivo ni faltar a la verdad, ya que no le teme ni le escapa a la anécdota: su mérito está en la plasmación. Y como él dijera en una nota periodística: “No pinto compulsivamente, sino que pienso cada obra intentando transmitir una idea, un mensaje, que muchas veces es chocante”.

Obras 1999 2003

Bernardo Rodríguez, Artista Plástico

Mendoza,

LA PINTURA UN ESCUDO

 

Al observar por primera vez la obra de Carlos Sisinni, surge una pregunta en forma automática:

¿de que lado estamos?… queremos en verdad conocer a este pintor ó que colores conviene para el despacho?

Dura advertencia de este autor que no da concesiones. Nos enfrenta de manera directa y abierta ante eso que nos jaquea emocionalmente: Sobre las virtudes y los defectos del alma.

Nos damos cuenta entonces que Sisinni no se formó como artista para hacer muestras académicas, didácticas.

Su pasión por pintar surge propiamente de una auténtica necesidad por comunicarse, de investigar, enriquecer su oficio, crear, investigar, enriquecer su oficio, crear… y así funciona, porque no pinta siguiendo leyes profesionales ni atado a reglas de cómo se debe ver un cuadro, sino de cómo él lo ve.

Construye así desde sus vivencias, el mundo a secas que vive, que solo con ironías a veces y otras abriendo la puerta a la infancia, a la inocencia, hace que amengüe esos momentos que vuelven patéticos los desengaños.

Al final de cada experiencia convierte ese paisaje personal en un misterio, en un interrogante permanente sobre la vida y la muerte.

Valoriza y arriesga todo en un mismo plano, lo que ha simple vista pareciera transformarse en una obra cargada de onirismo, de ensueño, no lo es porque las formas han sido tratadas en los cerdos, en sus muñecas, en los niños, en los corazones y hasta en la sexualidad con tal intencionalidad por lo real que esto nos  despega de lo aéreo y pasa a ser en el conjunto un momento, parte de un pasado, de lo que vive, algo que esta deseando comprender y explicarnos.

Desde esta perspectiva, como si se tratara de una crónica personal la obra de Carlos Sisinni guarda similitud con ese espíritu cargado de emociones que representó Frida Kahlo.

Hay otras pinturas trabajadas en climas penumbrosos que buscan la intimidad del mensaje, un mensaje que dé respuestas a este mundo absurdo simbolizado en la desnudes total de las cosas. Las rosas, las manzanas, las personas que habitan estos cuadros están rodeados por otros elementos, pero su participación en el entorno es aislado, como si siempre en definitiva estuvieran solos, aparte.

¿Será esto en lo que más ahonda Sisinni?

Pienso que no, hay un gran caudal de lectura en el modo que hace uso de la materia, sus trabajos, rompen en texturas, explotan ó se quiebran sobre la tela, hace del collage un juego y contribuye a un mensaje entrecortado a descifrar, por que no todo esta dicho con el tema.

El contraste deliberado de estampados y su paleta vibrante nos acerca por momentos a lo «Pop», a lo «Kitch» que hay en lo cotidiano, con lo social, en el arte que se produce solo por calles de ciudad. Sisinni lo observa en una fiesta de noche, cuando viaja y hace espera en una terminal de ómnibus ó en un cartel viejo que interrumpe el camino a su trabajo.

Carlos Sisinni mantiene intacto el relato adolescente que nos cuenta las virtudes, los defectos del alma, no abandona el sueño de libertad… eso que es lo único que lo ata al arte, la pintura es su escudo, no es un crítico despiadado, no está loco, ve al mundo por un espejo retrovisor pero siempre está de nuestro lado.

 

 

Obras1996 1999

Héctor A. Romero, Artista plástico

Mendoza

 

En estos tiempos de desmemoria histórica y política, uno de los últimos repositorios de la memoria es el arte. La memoria colectiva puede fallar, como cuando un público hastiado y amnésico perdona las contradicciones de sus políticos, pero el individuo no puede dejar de ser un mosaico de su pasado. Como dice E. LLedó » Todo lo que hacemos y, por supuesto, todo lo que vive nuestro cuerpo, se sostiene, entiende y justifica sobre el fondo irrenunciable de lo que hemos sido. Ser es, esencialmente, ser memoria» y para el artista, ese fondo irrenunciable es la base de la creación, que plasma la memoria en la obra de arte.

 

Enfrentarse con la pintura de Carlos Sisinni es encontrarse con la fuerza y personalidad de un artista que indaga dentro de lo simbólico, lo místico, lo real, lo particular con una visión fuertemente realista de las miserias humanas. Sus obras de mensaje directo y sencillo en su superficialidad, generalmente necesitan más de una lectura para desentrañar lo que en apariencia pareciera fácil.

 

Con «ESTIGMAS» presenta, el desarrollo de una idea desde su concepción primigenia hasta agotar sus posibilidades en lo que puede ser, en la totalidad de las obras presentadas la conclusión de un proyecto. A Carlos Sisinni no le interesa exponer obras que sean el duplicado con alguna variante de la anterior. Cada obra posee el valor en sí misma con un solo hilo conductor y con el claro concepto del cambio  constante. No detiene su tiempo en ninguna certeza, cada planteo es un nuevo desafío, es permitirse el asombro con el descubrimiento de la variabilidad del sentimiento que produce una visión particular de la realidad, de lo cotidiano. Del hombre común al artista sin recetas ni misterios, «esto es lo que hay y  así está» es claro pero no fácil.

 

Lo irónico, lo trágico, lo sensible y lo expresivo se conjugan en una provocación al intelecto del espectador. Un tema común se transforma en una obra peculiar expresión alejado del nomadismo estético, haciendo propio lo que por derecho le pertenece. De alguna manera, es una constatación de nuestra realidad: hechos simultáneos y repetitivos que manifiestan la materialidad indiferente de nuestro mundo, que sólo no niega lo metafísico o lo místico, sino que lo valorizan. Entonces, no nos queda más remedio que legitimar la realidad lingüísticamente, ya que existe un «yo» distinto al psicológico de naturaleza metafísica, que viene definido por el limite de nuestro universo, que está precisamente donde aquél se agota, justo en su frontera expresable. Aclaración hecha, no podemos olvidar que existe lo inexpresable, ya que la misma existencia del mundo lo es, al igual que intentar hablar de lo bueno o de lo bello, o de sus opuestos, todas esas cosas son trascendentales y pertenecen a la mística y lo sagrado, por eso son solo asequibles al «yo» metafísico. El camino lógico para la acotación de lo sacro es desde luego tortuoso pero rotundo, el intuitivo es más directo y simbólico pero también efectivo. El «materialismo critico» como técnica poética viene de la mano de la máxima libertad de expresión en una realidad tautológica e incierta que Carlos Sisinni conoce.

 

La evolución de su obra nos muerta a un artista en movimiento constante, sin ataduras, privilegiando la libertad sobre todo tipo de sujeción a costumbres y estilos de frívolos y dudosos orígenes, sin recursos  aburridos y repetitivos, nos enseña del valor de la autonomía de pensamiento como alternativa de vida. Es un artista social y para enfrentarse con su obra solamente hay que ser humano para que las «Margaritas no sean para los Chanchos».

 

 

 

Obras 1986 1996

Marcelo E Pacheco.

Licenciado en Historia delas Artes

Investigador y curador independiente

Director Fundación Espigas

CARLOS SISINNI Y SIGUE LA PINTURA

 

Pintar en los noventas. Pintar y narrar a fin de siglo. Pintar, narrar y utilizar la figura humana como protagonista en esta época del bit y las sociedades postindustriales. Hay anacronismo. Se trata de un colorista que además arremete con las formas y la anatomía y el dibujo. Se trata de presentar escenarios, paisajes, cuartos vacíos, interiores, callejones. Podemos hablar de nuevo expresionismo, podemos pensar en la postfiguración, podemos escribir sobre la neofiguración. Hay iconografías con directas alusiones políticas, hay claros referentes religiosos, hay símbolos de larga tradición en occidente. El poder, los prejuicios, el miedo, la violencia, los autoritarismos, la salvación, la justicia, el deseo. Crucifijos, mesas, hombres, cerdos, cadenas, botellas, rostros. La ironía, el comentario grotesco, la reflexión punzante, la parodia. Los títulos que completan la imagen, una extraña tensión entre el lenguaje escrito y el texto pintado, entre la sintaxis de la palabra y la gramática visual. El color siempre ácido,  molesto, explosivo, las formas expansivas, fragmentadas, desbordadas.

 

Carlos Sisinni(1961) inicia su carrera como pintor- decide ser pintor público- en 1986. Desde entonces participa en muestras colectivas, envía obras apremios, interviene en salones y bienales, presenta exposiciones individuales en Mendoza, Córdoba, La plata, Buenos Aires. Desde entonces busca un lugar diseña un espacio para su imagen y su poética, espera la discusión, provoca encuentros, necesita que alguien mire. Sus cuadros siempre necesitan del observador, del mirón, no del espectador. Hay un impulso para la complicidad, sus óleos saltan de las paredes para ser vistos, llaman la atención, molestan, se resisten.

Las composiciones son elementales en sus planteos estructurales: una oblicua que ordena, un movimiento de friso, una simetría axial, una vertical que divide, líneas paralelas como esqueleto, un esquema ortogonal. Sisinni opta por la simplicidad que permite concentrarse en el relato, en la alegoría, en el símbolo, desborda en el color y en la representación, se aquieta en la composición. Para resolver la totalidad elige una modalidad directa, de ágil comprensión, de impacto directo. Grandes telas, óleo en abundancia, empastes que vociferan, reflejos metálicos, figuras secas, figuras opulentas, encuadres obvios, los cuerpos miran, miran hacia nosotros, si los dejamos preguntan, si queremos nos muestran, son imágenes inmediatas aún en su realismo de realidad pintada, de signo plástico, en su lejanía de cuadro colgado. El extrañamiento de los personajes se convierte rápidamente en la cercanía de un mundo reconocible y palpable. El riesgo de la descripción, el filo de la anécdota no molesta a Sisinni, el pintor elude lo adjetivo cuando encuentra la fuerza en el color y en el relato, en el límite que encierra la imagen modelada y construida con decisión.

La pintura figurativa, la narración mediante el grotesco ocupa un extenso lugar en la historia de la pintura Argentina. Un país que mantiene una relación tensa y compleja con su propia memoria histórica y con el reconocimiento de su violencia estructural, ha encontrado en sus artistas un camino alternativo de reflexión y de reactualización de su identidad. Desde Antonio Berni hasta Daniel Ontiveros pasando por Pablo Suárez o Luis Felipe Noé, Hay una literalidad, una necesidad de decir explícitamente que alimenta, constantemente, una de las vertientes más fuertes y polémicas del arte local. Siempre existe el peligro de lo obvio, del Kitsch, de lo artificial, la diferencia esta en la mirada, en recorrer el camino sin traiciones. La Argentina necesita neutralizar su ejercicio voluntario y perverso del olvido con catálogos de imágenes que recuerden, que digan sin rodeos, que expongan la otra realidad, la dimensión del miedo colectivo, de la desazón individual, de la hipocresía colectiva. El desasosiego emerge en la pintura de Sisinni, el artista ejerce su lugar de testigo, sospecha una memoria comunitaria y dice y narra y pinta y vuelve a mostrar una vez, dos veces, tres veces, todas las veces que sea necesario. No hay equilibrio sino desborde, no hay placidez, hay explosiones, hay convulsiones.

Un pintor que busca su imagen, un texto, un lenguaje personal. Desde Mendoza, en el sur de este país desproporcionado y desnortado por el predominio de Buenos Aires, su capital administrativa. Un pintor que construye su poética a contrapelo de los tiempos postmodernos y que apuesta a un oficio: la pintura y su mundo visual y su código narrativo. Carlos Sisinni está dispuesto a seguir diciendo entre colores y formas que sólo se entienden en  la extremosidad de un tiempo que necesita de su memoria más que nunca.

 

 

MARTA G. DE RODRÍGUEZ  BRITO. Profesora

-Buenos Aires, Marzo de 1995CARLOS A. SISINNI, es un pintor joven que ha elegido la figura como elemento fundamental para transitar el difícil camino de la plástica.

Su pintura parte de una realidad que lo impresiona o lo impacta psíquicamente ya sea con un acontecimiento o un ser humano en sus apariencias reales en un momento determinado y llega a la tela de la mano de sus figuras desprendidas de toda realidad inmediata expresando la problemática eterna del hombre: el cansancio, el dolor, la soledad, la muerte y el amor.

Sabe mirar con ojos comprensivos y amar esas figuras de días vacíos y eso es precisamente lo que hace que su pintura cobre fuerza y por momentos se haga hasta violenta a los ojos del espectador. Son figuras pintadas no sólo con sus manos, sino con su cuerpo, su corazón y su alma.

Buen dibujante, la línea sobria y expresiva en sus pinturas es elocuente decidora de esa fuerte tensión que él siente y quiere transmitir. A través de simplificaciones, desnuda lo esencial de  cada personaje. Sus figuras escorzadas abren el espacio a infinitudes.

Trabaja el color con fuerza y los tonos con acierto lo que demuestra el dominio técnico que hace sentir el dolor de niños macilentos o la angustia del hombre en soledad.  Los espacios cobran significación en estudiadas composiciones donde los colores cálidos saturados subrayan la expresividad de sus figuras.

Es un artista que muestra con solvencia técnica su transitar por los mundos propios y ajenos con un vocabulario plástico pleno de carga espiritual

 

 

Sisinni  Carlos

Nacimiento: 1961

Formación:

Nació en Mendoza en 1978 forma un grupo de Música Rock «CHRIS» hasta 1983, posteriormente estudia en la Escuela de Artes Plásticas – Facultad de Artes y Diseño, de la Universidad Nacional de Cuyo. Participa  en salones Provinciales y Nacionales, presenta además numerosas muestras colectivas, grupales e individuales, hasta la fecha. En el 2002 una de sus obras es tapa del CD del grupo mendocino Zonda Proyeckt «El Llanto secreto de la Luna».

 

Exp. Individuales

(Pinturas)

2001

«CARLOS SISINNI» – Espacio Contemporáneo de Arte, Mza.

1999

«VIVIDO – VINO – VANO»  – VVV – Biblioteca Nacional – Buenos Aires.

«ESTIGMAS» – Museo Municipal de Arte Moderno Mendoza.

1997

«DESCIENDE DENTRO DE TI » – Enoteca Regional de Cuyo – Mza.

1996

«RESTROSPECTIVA DEL FUTURO » – Museo Municipal de Arte Moderno – Mza.

1994

«EXPRESIONES HUMANAS » Fundación Andreani – Vicente López – Buenos Aires.       «SISINNI – BERNAL » CENTRO CULTURAL SAN MARTÍN – Buenos Aires.

1993

«MUESTRA PATIO MITRE » Mza.

«SISINNI EXPONE – CENTRO CULTURAL RECOLETA» – Buenos Aires.

«EXPOSICIÓN  FUNDACIÓN DE CONGRESO » Mza.

1988

«SISINNI – BERNAL – MURILLO» – AMICANA – Mza.

«SALA SERGIO SERGI » Radio Nacional Mendoza – Mza.

 

Exp. Colectivas

 

2003

-«VENDIMIA 2003» – Museo E. Guiñazú – Casa de Fader – Mza.

2000

-» VENDIMIA 2000 – Museo E. Guiñazú – Casa de Fader – Mza. 1998

– «II SALÓN BIENAL DE ARTES PLÁSTICAS – Mza.

– «VENDIMIA 98 – Enoteca del Centro de Congresos y Exposiciones de Mza.

-MAYO EN LIBERTAD»-  Sala Libertad – Mza.

1997

-» 1º SALÓN REGIONAL DE ARTE» – Mza

1996

-«20 AÑOS DESPUÉS». Artistas Plásticos contra el Olvido y la Impunidad – Centro

Cultural Recoleta – Buenos Aires

-«SISINNI – SCALCO – CICERI – ARIAS.» – Pinturas –  Centro Cultural de la Recreación  – Mendoza.

1995

-«VENDIMIA 95 «- Museo E. Guiñazú – Casa de Fader – Mza.

-«LXXXIV SALÓN NACIONAL DE ARTES PLÁSTICAS» – San Luis

-» Comisión organizadora de la Exposición de Artistas Plásticos Mendocinos por el

100º  Aniversario del MUSEO EMILIANO GUIÑAZU – CASA DE FADER» –  Mza.-«20 ARTISTAS JÓVENES DEL INTERIOR» – Fundación ARTE BA – Buenos Aires.

– «ARTE JOVEN EN VENDIMIA»- Museo E. Guiñazú – Casa de Fader – Mza.

– «ARTISTAS PLASTICOS MENDOCINOS » Aeropuerto F. Gabrieli – Mza.

– «MUESTRA ANIVERSARIO PUMA» – Municipalidad de la Ciudad de Mendoza.

1994

-» XI SALÓN BIENAL DE ARTES PLÁSTICAS – Mza.

1993

– «VENDIMIA 93» Salón de Artes Plásticas – Mza.

– «MUESTRA 28º ANIVERSARIO CANAL 9 – Mza.

-«ARTES PLÁSTICAS EN PEQUEÑOS FORMATOS» – Mza.

1992:

-» Xº SALÓN BIENAL de ARTES PLÁSTICAS de la Provincia de Mendoza.»

-«JÓVENES VALORES DEL ARTE MENDOCINO » – Mza.

-«LXXXI SALÓN NACIONAL DE ARTES PLÁSTICAS » – La Plata – Buenos Aires.

-«12º SALÓN DE PINTURA » C.P. de Ciencias Económicas – Mza.

-«GRAN PREMIO FONDO NACIONAL DE LAS ARTES» Salas Provinciales – Mza.

-«MENDOZA EXPORTA» – Museo de Arte Moderno -Mza.

-«MENDOZA EXPORTA» – Museo Emiliano Caraffa – Córdoba

1991

-«10º SALÓN de PINTURAS » C. P. de Ciencias Económicas – Mza.

-«VENDIMIA 91» Salón de Artes Plásticas – Mza.

-«LXXX SALÓN NACIONAL DE ARTES PLÁSTICAS » – Sede Provincia de Mendoza.

-«11º SALÓN DE PINTURA – C.P. de Ciencias Económicas – Mza.

-» 7+2 CONJUNCIONES» Club Gimnasia y Esgrima – Mza.

1990:

-«FERIA INTERNACIONAL de SANTIAGO DE CHILE» – CHILE.

-» ARTE BA»  Encuentro Nacional de Artes Plásticas – Mza.

1989

– «VENDIMIA 89» salón de Artes Plásticas – Mza.

1988

-«SALÓN BIENAL de ARTES PLÁSTICAS de la Provincia de Mendoza» – Centro de

Congresos y Exposiciones – Mza.

-«MUNICIPALIDAD de RIVADAVIA» – Mza.

-«BANCO de PREVICIÓN SOCIAL», Sala de Pinturas – Mza.

-«JÓVENES VALORES del ARTE MENDOCINO » – Sala R. Embrioni – Mza.

1987

-«GRUPO DIVERGENTE» – Mza.

-«EXPOSICIÓN BANCO MENDOZA» –

1986

-«FACULTAD DE INGENIERÍA» – Mendoza – UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA

Premios

Primera Mención Salón VENDIMIA 2000 – Museo E. Guiñazú – Casa de Fader – Mza.2000

Mención de honor  Salón «JÓVENES VALORES DEL ARTE MENDOCINO » – Mza.1991